United Way Capital Area Stories
UWCA Helpline
Justin Harper entró la oficina sorprendido sobre la multitud de líneas de teléfonos, computadoras portátiles, y variedad de conversiones circulando su escritorio. Rápidamente, ajustando su auricular, se preparo para tomar llamadas, las cuales estaban inundando a United Way Capital Area a resultado del huracán Ike; causante de la evacuación más grande reportado en el estado de Texas.
De pronto estaba hablando con una familia que estaba varada en el techo de su casa por la inundación causada por el huracán. No es una experiencia típica de un voluntario.
"La área estaba bajo una evacuación mandatoria; por eso sabía que ellos no podían llamar al 9-1-1; cualquier persona que se quedo dentro del área estaba sin ayuda. Los que llamaron estaban en un estado de pánico, todo lo que podía hacer era tratar de calmarlos y resolver cuáles eran las opciones que yo tenía para poder ayudarlos."
Justin rápidamente aprendió que solamente el hijo podía nadar, dejando a la mamá y a la hija en una situación mucho más peligrosa. Justin hizo que la familia recaudara toda el agua embotellada y fresca que ellos tenían, comida que estaba seca y sabanas para poder refugiarse del sol. "La llamada continuaba sin fin, la mamá en un momento se pudo calmar dándose cuenta comentando, 'Nadie va a venir y ayudarme, tengo que encontrar un modo de sobrevivir.'"
Justin apenas se había mudado a Austin para atender la Universidad de St. Edwards cuando escucho que el UWCA Helpline necesitaba voluntarios en el comienzo del huracán Ike. Sin saber nada del Helpline, el se registro por la internet y se unió al Disaster Response Team, que tenia la necesidad más grande- el turno que empezaba por la tarde y terminaba a medianoche. Él nunca se imagino que tomaría una llamada tan extrema al empezar se su experiencia como voluntario.
"Pensé, 'Wow, eso fue apenas la segunda llamada.' Había tantas llamadas similares que durante la primera semana muchos de los voluntarios dijeron que iban a cargar los camiones de provisiones porque esto era demasiado difícil. Yo pensé que era muy gratificante estar en una situación en la que directamente pudiera ayudar a alguien. A veces era algo fácil como dar información de donde estaba un camión de hielo o donde pueden encontrar agua fresca. Pero estas cosas eran necesidades básicas necesarias para sobrevivir."
En caso de un desastre, el Helpline tiene la capacidad de casi duplicar el personal utilizando más de 20 voluntarios para tomar llamadas. Cada voluntario recibe varios entrenamientos, y también tienen el apoyo del personal con experiencia. Justin regreso para una segunda semana de voluntarismo y enseguida del huracán Ike, se unió al UWCA Helpline como un empleado de permanente. Ahora Justin retiene la posición de Senior Information and Referral Specialist y contesta hasta cien llamadas cada día de gente viviendo en la comunidad de Austin.'
"Me encanta poder ayudar a la gente y proveerles recursos los cuales ellos típicamente no pudieran encontrar por sí mismos." La Helpline tomo más de 326,000 llamadas en el 2010, un incremento de 22 por ciento del año 2009.
Una parte integral de ser un especialista del Helpline es apoyar y ayudarse unos a los otros. El equipo se reúne regularmente para compartir ideas de cómo se puede mejorar los servicios proveídos por el centro de llamadas.
"Por la crisis económica actual, las llamadas que son más difíciles son más frecuentes. La necesidad a incrementado pero los fondos para las agencias de servicios locales no ha incrementado y la gente esta aun más desesperada."
Justin tiene un historial largo como un apoyador de United Way, empezando como un voluntario cuando tenía solamente ocho años. "Mi familia ha apoyado a United Way desde que yo puedo recordar, haya sido mi papá siendo parte de la junta directiva, su compañía proveyendo apoyo financiero o mi hermana y yo yendo a proyectos de voluntarios con él."
Él continúa con su espíritu de voluntarismo, regularmente él programa oportunidades para que los especialistas de llamadas puedan ser voluntarios en las mismas agencias a las cuales ellos mandan a los que llaman como Caritas de Austin y el Trinity Center. "Pienso que es genial que el personal tenga una idea de a dónde estamos mandando a la gente que nos llama y ver a la gente que ayudamos todos los días."
Sabiendo que él puede directamente ayudar a alguien en la comunidad cada día es lo que motiva a Justin a que él siga constantemente mejorando los servicios que da el Helpline. "Puede ser difícil, pero todo lo que puedes hacer es tratar de ver que es lo que tienen disponible. Uno no puede cambiar su situación, pero tú puedes ensentilde;arles lo que pueden hacer para poder sobresalir de esa situación. Eso es lo que hace mi trabajo tan gratificante."



